Niños en pleno crecimiento y con mucha energía

De los 12 a 24 meses, tu hijo necesitará más nutrientes y tipos de comida pues su cuerpo está en desarrollo.

Niños en pleno crecimiento y con mucha energía
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Por: Abcdelbebe.com
marzo 24 de 2017 , 01:46 p.m.

Los pediatras y médicos especializados indican que, entre el primero y segundo año de vida de los niños, los hábitos alimenticios que estos adquieran les darán pautas invaluables para un futuro saludable; por ello, que reciban una alimentación balanceada con nutrientes, vitaminas y minerales necesarios es tan importante.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son pocos los niños que reciben alimentación complementaria segura y adecuada desde el punto de vista nutricional; en muchos países, menos de un cuarto de los niños de 6 a 23 meses cumple con los criterios de diversidad en su dieta y de frecuencia de las comidas apropiadas.

Entre esa alimentación balanceada, sería ideal que pudieran recibir leche materna hasta los 23 meses en promedio, aunque no con la misma demanda de los primeros meses o del año de vida; lo

crucial sí es mantenerla con una o dos tomas al día. La OMS indica que si todos los niños de 0 a 23

meses estuvieran amamantados de manera óptima, cada año, se salvarían las vidas de más de 800.000 niños de menos de 5 años. Así, es clave mantener la lactancia materna.

¿Qué debe estar comiendo?

Tu hijo debe tener una alimentación variada y debe estar comiendo casi todo lo que su familia consume, claro que en una proporción mucho menor; es decir, de 5 a 6 comidas diarias, incluidos refrigerios entre las comidas principales y con componentes kilocalóricos (k cal/d) importantes por día. Mira el cuadro de la siguiente página para que sepas cuál es el requerimiento energético

indicado para tu hijo según su edad.

Ese menú diario debe incluir diferentes grupos alimenticios de los contenidos en las guías que cada país tiene públicas, con los alimentos propios de la región; no obstante, en realidad, contiene alimentos como cereales, frutas, verduras, carnes, lácteos y sus derivados, tubérculos, grasas, y azúcares.

Además, como lo explican los expertos, entre los 1 y 2 años, se completa el esquema de alimentación, pues es posible que a esta edad, por recomendación médica, tus niños no hayan probado aún pescado, frutos secos, leche de vaca o de origen vegetal, condimentos, productos procesados e, incluso, el huevo.

Lo que sucede es que estos y otros alimentos pueden generar reacciones alérgicas, las cuales tienen origen genético; en ciertos casos puede ser una condición física de cada niño, que presenta intolerancia a algún componente del alimento, por lo que hay que tener precaución de no incluirlos en la dieta de los pequeños antes de tiempo.