Un hogar donde haya valores es clave para el desarrollo infantil

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Por: Abcdelbebe.com
julio 13 de 2011 , 12:07 p.m.

La familia tiene tantos significados como aspectos importantes en la sociedad: es compartir, dar y recibir afecto, escuchar, valorar, respetar, dialogar, involucrar y aceptar las semejanzas y diferencias de sus miembros.


Según Martha Patricia López, especialista en educación y orientación familiar, los padres son los primeros responsables de formar a sus hijos para la sociedad desde una base afectiva muy sólida.


Para la experta, tanto el padre como la madre deben comunicar alegría, comprensión y estabilidad frente a sus hijos, quienes, desde el nacimiento, tienen derecho a ser tratados con amor, respeto y cuidado.


“El amor es clave, y se debe acompañar a los hijos en sus primeras sonrisas, pasos y caídas, y animarlos a seguir intentándolo. Los padres deben ser su apoyo y seguridad”, afirma Luisa Fernanda Manosalva, sicóloga y máster en intervención sicosocial.


¿Por qué una familia?
“Compartir en familia produce cambios afectivos: ganas de vivir, motivación y habilidades para comunicarse”, indica la sicóloga Érika Martínez, de la organización Kidsave. Una familia –agrega– es fundamental para el desarrollo del ser humano, porque en este entorno tiene el primer espacio de estimulación y desarrollo afectivo, pues se alimenta de caricias, palabras dulces y refuerzo positivo.


La familia –dicen las guías de crianza del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) y la Sociedad Colombiana de Pediatría– apoya la formación de hábitos como la alimentación, el sueño, la higiene y la lectura, entre otros, así como la creación de reglas coherentes para rutinas diarias y pautas de comportamiento.


También favorece el desarrollo de habilidades motrices y comunicativas; promueve el juego como medio para que el niño explore el mundo, madure física y emocionalmente, resuelva problemas y, algo muy importante: es la encargada de incentivar el respeto y el amor de los niños hacia sí mismos (al aceptarlos como son y resaltar sus virtudes) y hacia los demás.


Según el Código de la infancia y la adolescencia, la familia debe, entre otras obligaciones, “proteger a los niños y adolescentes contra cualquier acto que amenace o vulnere su vida, dignidad e integridad personal”.


Los valores, las normas y los límites que se originan en la familia enseñan al niño lo que debe hacer y por qué hacerlo. El buen ejemplo es la mejor manera de educar.


A medida que comiencen a crecer, se les debe corregir con cariño, reconocer sus aciertos y dejarlos tomar sus propias decisiones. Una familia unida por el amor, la tolerancia y el respeto es el mejor regalo para un pequeño.


Un mensaje de hijos a padres...
- Los niños se alegran cuando ustedes los felicitan por sus esfuerzos y logros. No se fijen solo en sus equivocaciones.
- A ellos les gusta oírles decir que los quieren.
- Les fascina que los besen y abracen, porque así sienten su cariño.
- Son felices cuando los miran con amor y sonríen con ellos.
- Se sienten importantes si les dedican tiempo exclusivo.
- Cuando les pegan o gritan, los asustan y los niños sienten que no los aman. Ellos aprenden más si ustedes les enseñan con amor. Si cada vez que se enojan les pegan a sus hijos, ellos aprenden que las cosas se resuelven a golpes.
- Les hacen daño cuando los amenazan con dejar de quererlos.
- La palmada no sirve para educar, se les debe explicar a los infantes en qué deben cambiar.
- Antes de corregirlos, escúchenlos; tengan en cuenta su edad y lo que son capaces de hacer cuando les pidan algo.
- Juntos, hagan acuerdos sobre las normas y así les será más fácil cumplirlas.
- Cuando se equivoquen con ellos, pídanles perdón y así les enseñan a reconocer los errores.
- Tengan en cuenta sus opiniones para que aprendan a tomar decisiones.
- Si ustedes tienen problemas que los afecten, recuerden que los niños no tienen la culpa de ellos.