Virus sincitial, un riesgo que se puede controlar

Fiebre y congestión nasal, síntomas de la enfermedad.

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Por: Abcdelbebe.com
julio 16 de 2012 , 05:52 p.m.

El virus sincitial respiratorio es muy común; la mayoría de los niños lo han sufrido por lo menos una vez cuando llegan a los 2 años.

Este semeja un resfriado común, pero adquiere gran importancia por sus complicaciones en grupos especiales de riesgo. En Estados Unidos es la causa número uno de hospitalización de niños menores de 1 año y su incidencia aumenta en las épocas de lluvias.

En el caso de los pulmones de los recién nacidos prematuros se necesita una protección extra, porque no tienen suficientes anticuerpos y porque sus vías aéreas son mucho más pequeñas, sobre todo en los menores de 34 semanas.

El bebé puede estar en riesgo de adquirir la enfermedad si es prematuro, nació con alguna enfermedad cardiaca o ha sido tratado por enfermedad pulmonar crónica.

Los síntomas son: fiebre, congestión nasal y tos, color azulado de labios, respiración sibilante, rápida y difícil (sonido en el pecho al respirar), dificultad para comer o rechazo de la vía oral.

Entonces, los padres se preguntarán cómo pueden proteger a sus bebés. Se trata de medidas sencillas como el lavado de manos adecuado antes de tocar al bebé, mantener sus objetos como ropa o juguetes limpios, evitar compartir con otros bebés sus utensilios, no permitir fumadores en casa, mantener al recién nacido alejado de niños mayores, de lugares públicos y de cualquier persona con resfriado o fiebre y, por supuesto, lactarlo.

Pero si el niño ya ha presentado los síntomas descritos, los padres deben acudir inmediatamente al médico, pues la consulta precoz puede evitar complicaciones. Muchos se mantienen con seguimiento ambulatorio y cuidados generales, pero los más pequeños pueden requerir hospitalización para tratamiento especial. Los bebés de alto riesgo pueden ser protegidos antes del alta con la profilaxis de un anticuerpo específico para el virus, que recomendará el pediatra.

Frecuentemente los padres comentan no haber sido advertidos de estos riesgos y se hacen conscientes de su importancia cuando el bebé se ha enfermado. Tener en cuenta estos consejos puede evitarle poner en riesgo de enfermedad y muerte a su bebé.