¿Por qué mi hermano se pega al seno?

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Por: Marcela Escobar Ramírez
julio 10 de 2015 , 10:31 a.m.

¿Qué comen los bebés? “Biberón”, dice Camila con la seguridad de sus 3 años, mientras sus compañeritos de jardín guardan silencio. Ni siquiera a los niños que tienen hermanos menores se les ocurre responder que los bebés se alimentan de leche materna.

“Esto no es extraño porque vivimos en una sociedad donde amamantar es tabú, y donde la lactancia materna es invisible. El primer contacto de muchas mujeres con la lactancia es cuando tienen su primer hijo. No vemos a nuestro alrededor a nadie amamantando. Lo que los niños ven en la publicidad, en las muñecas, es el biberón”, explica Alejandra Moreno, psicóloga experta en lactancia y directora de Centro a tu Lado.

Sin embargo, cuando Moreno les explica que el primer alimento de los bebés es la leche materna, la curiosidad aumenta y empiezan las preguntas. “¿Nosotros tenemos leche adentro? ¿Qué tiene la leche? ¿Los hombres pueden darles seno a los bebés?”

Con este aterrizaje, los hermanos mayores también recuerdan que sus mamás les dan seno a sus hermanitos, y se sienten importantes contando su experiencia a sus amigos.

Cómo explicar

La necesidad de explicarle la lactancia a un niño de 2 años o más empieza a ser evidente cuando nace un hermanito. En ese momento, el primogénito empieza a ser desplazado y no entiende por qué el nuevo hijo tiene que pasar horas pegado a los senos de su mamá, cuando podría tomar biberón o comer otra cosa.

Según explica Moreno, la mejor forma de captar la atención de los pequeños es mostrarles fotos de mamíferos embarazados y otras imágenes de cuando están lactando. Perros, caballos, vacas y hasta delfines sirven para despertar su interés. “Cuando se les muestra una mujer embarazada y después amamantando, y se les explica que todos los mamíferos toman leche de sus mamás, ellos entienden que es lo mismo. Los emociona”, afirma Moreno.

También se les pueden enseñar dos imágenes: una de unos cachorros recién nacidos y otra cuando estos tienen 3 meses, para que vean cómo la leche materna los ha ayudado a crecer y a desarrollarse. Estas fotos los llevan a reflexionar sobre ellos mismos y cómo, gracias a que tomaron seno, están grandes y fuertes. A los niños que fueron alimentados con biberón se les puede explicar que en algunas ocasiones las mamás no pueden amamantar, pero que un tetero se puede dar con amor. La lactancia, más que un medio de alimentación, es una muestra de comunicación, de amor, de relacionarse, para calmarlos cuando están enfermos.

Una pregunta que hacen con frecuencia los niños es de qué está hecha la leche. Si se quiere ser muy preciso, se puede decir que los principales componentes son agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas, hormonas y enzimas. Pero, como explica Moreno, los niños se conectan más con las historias. Por eso, es mejor llamar su atención hacia cosas que conocen y con las que tienen cercanía emocional. Equiparar la leche materna con los alimentos que consumen los niños más grandes, y establecer la relación entre tomar seno y crecer, puede hacer que los primogénitos entiendan por qué su mamá debe alimentar a su hermanito en lugar de estar jugando con ellos.

Un punto en el que insiste Moreno es en la necesidad de convertir la lactancia en algo natural, como lo es en otras culturas. Por eso resalta la importancia de no hacer comentarios negativos cuando se vea a una madre amamantando a su bebé en un lugar público. “Una mirada de apoyo a las mamás es beneficiosa para el entorno, porque es la alimentación más barata y ecológica que existe”, afirma.

Aunque hablar sobre la lactancia parecería ser más importante para las parejas que decidieron tener un segundo hijo, en realidad es un aprendizaje que les interesa a todos los niños por igual y que puede ayudar a criar adultos sin tabús.