Maniobras de salvamento que los padres y cuidadores deben conocer y aplicar tras los accidentes

Los objetos y juguetes pequeños son los principales causantes de los atoram

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Por: Abcdelbebe.com
julio 21 de 2016 , 10:31 a.m.

Una de las principales causas de muerte en los niños es el atoramiento. Por eso, resulta indispensable que quienes se encargan del cuidado de menores de edad tomen conciencia de la importancia que tiene el estar capacitados en prevención y técnicas de reanimación.


En primer lugar, los padres deben prevenir que esto suceda, evitando proporcionarles a los niños juguetes y objetos muy pequeños que quepan por el cilindro de cartón en el que viene enrollado el papel higiénico.


José Ricardo Navarro, coordinador del Comité de Reanimación de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (Scare), explica que “en la garganta tenemos como una ‘Y’. Hacia delante queda la vía aérea y hacia atrás, el esófago. La entrada a la vía aérea se llama glotis; esta tiene un capuchón (en la parte superior) llamado epiglotis. Entonces, el atoramiento se produce cuando un alimento o un cuerpo extraño se incrusta en la glotis. Para desatorar, hay que emplear la maniobra de Heimlich”.


Maniobra de Heimlich
Después de una espiración forzada (exhalar y expulsar ‘aparentemente’ todo el aire que hay en los pulmones) todavía quedan unos 2.000 o 2.500 centímetros cúbicos de aire en los pulmones, que permiten que al apretarse el tórax, que es flexible, salga expulsado el objeto que cortaba el oxígeno. (Ver gráfico No. 1).


Si el niño está inconsciente, se intenta desobstruirlo durante dos minutos, de la siguiente manera:
1. Se hace el diagnóstico de inconsciencia, mediante la maniobra MES, que significa mirar, escuchar y sentir la respiración de la víctima. (Ver gráfico No. 2)
2. Se abre la boca con el dedo índice y el pulgar en la barbilla y se permeabiliza la vía aérea, con la maniobra frente-mentón. (Ver gráfico No. 3)
3. Se dan dos ventilaciones de rescate (respiración boca a boca). Si es un niño muy pequeño, la boca del adulto alcanza a abarcar la boca y la nariz del niño. Si el niño es grande, se tapa la nariz y se vigila que al dar la respiración se mueva el tórax. (Ver gráfico No. 4)
Finalmente, se procede a hacer compresiones torácicas para tratar de expulsar el cuerpo extraño (Ver gráfico No. 5). Si es exitosa la intervención, se procede a examinar con el MES (ver gráfico No. 2) si el paciente ya está respirando; de lo contrario, se le dan de 10 a 12 ventilaciones (boca a boca) por minuto.

Una de las principales causas de muerte en los niños es el atoramiento. Por eso, resulta indispensable que quienes se encargan del cuidado de menores de edad tomen conciencia de la importancia que tiene el estar capacitados en prevención y técnicas de reanimación.


En primer lugar, los padres deben prevenir que esto suceda, evitando proporcionarles a los niños juguetes y objetos muy pequeños que quepan por el cilindro de cartón en el que viene enrollado el papel higiénico.


José Ricardo Navarro, coordinador del Comité de Reanimación de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (Scare), explica que “en la garganta tenemos como una ‘Y’. Hacia delante queda la vía aérea y hacia atrás, el esófago. La entrada a la vía aérea se llama glotis; esta tiene un capuchón (en la parte superior) llamado epiglotis. Entonces, el atoramiento se produce cuando un alimento o un cuerpo extraño se incrusta en la glotis. Para desatorar, hay que emplear la maniobra de Heimlich”.


Maniobra de Heimlich
Después de una espiración forzada (exhalar y expulsar ‘aparentemente’ todo el aire que hay en los pulmones) todavía quedan unos 2.000 o 2.500 centímetros cúbicos de aire en los pulmones, que permiten que al apretarse el tórax, que es flexible, salga expulsado el objeto que cortaba el oxígeno. (Ver gráfico No. 1).


Si el niño está inconsciente, se intenta desobstruirlo durante dos minutos, de la siguiente manera:
1. Se hace el diagnóstico de inconsciencia, mediante la maniobra MES, que significa mirar, escuchar y sentir la respiración de la víctima. (Ver gráfico No. 2)
2. Se abre la boca con el dedo índice y el pulgar en la barbilla y se permeabiliza la vía aérea, con la maniobra frente-mentón. (Ver gráfico No. 3)
3. Se dan dos ventilaciones de rescate (respiración boca a boca). Si es un niño muy pequeño, la boca del adulto alcanza a abarcar la boca y la nariz del niño. Si el niño es grande, se tapa la nariz y se vigila que al dar la respiración se mueva el tórax. (Ver gráfico No. 4)
Finalmente, se procede a hacer compresiones torácicas para tratar de expulsar el cuerpo extraño (Ver gráfico No. 5). Si es exitosa la intervención, se procede a examinar con el MES (ver gráfico No. 2) si el paciente ya está respirando; de lo contrario, se le dan de 10 a 12 ventilaciones (boca a boca) por minuto.


Gráficos:

1. Maniobra de Heimlich, consiste en poner una mano empuñada en medio del pecho y cubrirla con la otra mano. Imprimir fuerza hacia adentro del pecho.

 2. El reanimador escucha la respiración y siente el calor en su mejilla durante 10 segundos. Si no responde, asume que está inconsciente.

3. Una mano en la frente y otra en el mentón extienden la cabeza, para que la lengua no impida el paso del aire.

4. Si al dar la respiración no se mueve el tórax, no está bien extendida la cabeza o hay un cuerpo extraño.

5. Las compresiones torácicas ayudan al paciente que está obstruido o atorado. Si la maniobra no es exitosa, se debe llamar al 123.