Cinco consejos para disminuir el comportamiento desafiante de su hijo

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Por: Emol - Chile - GDA
junio 30 de 2015 , 05:03 p.m.

Siempre están enojados, no acatan órdenes y no saben de jerarquía. No es que sean rebeldes, sino que podrían sufrir Trastorno Negativista Desafiante, un desorden psicológico que afecta a los niños desde los ocho años aproximadamente.

Seguramente en más de una oportunidad su hijo o hija le ha dicho que no lo entiende, que se siente solo o que no lo apoya en las cosas que le pasan. O peor aún, a veces tiene un comportamiento desafiante, desobediente y hostil sobre todo con figuras de autoridad, especialmente con usted, sin acatar reglas.

En otras situaciones podría mostrarse iracundo, rencoroso o vengativo; acusar a terceras personas de sus propios errores o problemas de comportamiento; y sentirse fácilmente molesto por los demás.

Si su hijo presenta esta serie de comportamientos o características, él podría sufrir de Trastorno Negativista Desafiante (TND), que según el DSM-IV Manual diagnostico y estadístico de los Trastornos Mentales, es un desorden psicológico que generalmente se inicia cerca de los ocho años de edad y producen un deterioro significativo de la actividad social, académica o laboral.

“En general son niños que están intentando sobrepasar los límites, desde cosas muy simples hasta casos más extremos. Muchas veces son niños con quienes los padres sienten que los momentos para disfrutar son muy pocos y se refieren a niños que están ‘siempre enojados’, explica la psicóloga infantil Maribel Corcuera.

Pero, ¿cómo se puede criar un niño así? Según el licenciado en psicología, Jeffrey Bernstein, si los padres “responden con dureza a un niño desafiante, sólo están alimentando su comportamiento desafiante. Se tiene que permanecer el control de sus reacciones negativas para modelar la disciplina saludable del pequeño”.

Sin embargo, este trastorno se manifiesta casi invariablemente en el ambiente familiar, pudiendo no ponerse de manifiesto en la escuela ni en la comunidad.

La mayoría de las veces cuando un hijo tiene un comportamiento difícil es porque una crianza afectiva e incomprensión están faltando. “Siempre hay un componente con el que se nace pero lo principal en la personalidad de la crianza, en cómo reaccionan los padres frente a esta conductas ya que si se mantiene es porque de alguna manera los padres las refuerzan”, agrega la especialista.

Por lo tanto, si quiere inspirar cambios positivos y duraderos en los niños, debe administrar sus propias reacciones fuertes y recurrir a la calma de forma sistemática, porque el factor familiar de este trastorno es clave para que un niño lo desarrolle.

Consejos y estrategias

La psicóloga dice que un niño sí puede superar esta conducta, pero que requiere un cambio en los padres también. Por ello, no es recomendable retarlos excesivamente o castigarlos, sino que mantener una relación armónica entre padres e hijos.

“Los padres deben conectarse con el niño y no quedarse sólo en la mala conducta sino que también en el porqué de ésta, muchas veces con estas actitudes desafiantes los niños nos dan un mensaje de algo que están necesitando o también muchas veces son un reflejo de conductas de los mismos padres”, dice.

Por otro lado, Jeffrey Bernstein describe en su libro ‘10 días para que un niño sea menos desafiante: El programa de avance para la superación de la conducta difícil de su hijo’, cinco consejos y estrategias para manejar a un niño con carácter desafiante:

El primero de ellos es ser consciente ya que los hijos luchan con sus sentimientos de inadecuación en las distintas etapas de la vida y dependiendo por supuesto de la situación en que se vean enfrentados.

Evite gritar: Su hijo tiende a alterarse rápidamente y usted gritando sólo conseguirá más rebeldía. Sea pacífico y trate de calmarlo.

Resista las luchas de poder: Los niños con TND creen que son iguales a todos, aunque sean autoridades o adultos, no hacen distinción a la jerarquía y hace inútil su lucha por tratar de ganarles e inculcarle que usted manda.

Mantenga la calma: Debe ser firme y no perder el control, indicando expectativas claras y no tratar de mandarlos porque ahí se descontrolan.

Busque reforzar las conductas positivas: A veces los niños sufren de este trastorno porque necesitan atención. Por ello, usted debe conversar con él, escucharlo y tratar de comprenderlo.

Por último, Maribel Corcuera agrega: “Se debe tener una coordinación importante entre ambos padres y quienes cuiden cotidianamente al niños ya que se les debe dar un ambiente con un mensaje claro donde las normas y los límites sean siempre las mismas y las consecuencias de las conductas de los niños no varíen según el día o seguir quien los cuides”.