¿Cómo estimular la autoestima en sus hijos?

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Por: Annie de Acevedo
junio 30 de 2015 , 04:39 p.m.

Al niño con una buena autoestima le es más fácil aprender y tomar riesgos. Además se relacionará mejor en cada aspecto de su vida.

La autoestima se encuentra profundamente vinculada al sentirse amado, valorado, acompañado e importante para otros y para sí mismo. Cuando esta es alta es signo de que hay buenas relaciones afectivas con la familia y los amigos.

Al niño que goza de una buena autoestima le resulta más fácil aprender y tomar riesgos. Por eso tenemos como padres el deber de desarrollar una positiva en nuestros hijos.

Existen varias dimensiones de la autoestima. La física, la social, la académica, la emocional y la ética. Veamos cómo podemos estimular aquella que en nuestros niños requiere atención.

Desde la primera infancia, los niños están bombardeados por mensajes positivos y negativos sobre ellos y sus comportamientos. A través de su crecimiento, no solo la familia lo evalúa y le da retroalimentación; también, los maestros y compañeros.

Como padres debemos decirles siempre la verdad a los hijos, pero procurando que les lleguen suficientes mensajes positivos y reales sobre ellos mismos.

Por ejemplo, “me encanta el trato que le das a los demás”, “siempre estás puntual”; “podrías manejar mejor el dinero, pues al final te quedas sin plata”.

Estos mensajes le van dando al niño una idea de cuáles son sus fortalezas y debilidades. No todos los hijos van a ser excelentes en las diferentes dimensiones de la autoestima, pero se puede ser sobresaliente en alguna.

En la dimensión moral o ética, sobresale un niño que tiene un sentido claro del bien y del mal, que es amable con los demás y que siempre es honesto. Destaque esta conducta públicamente y contribuirá a una autoestima ética positiva en su hijo.

No rotule a sus hijos

Un error frecuente que aumenta la autoestima negativa es el uso de los rótulos y las familias, sin querer, lo hacen con sus hijos. “El mayor es el artista”; “la hija es la más inteligente”; “el otro es el mal educado, malgeniado o el perezoso”. No son buenos los rótulos de ninguna clase, porque no permiten que el niño cambie.

Conozca bien a su hijo y vea dónde están sus talentos. La autoestima física tiene que ver con verse atractivo físicamente, y siempre se puede estimular. A las niñas se les dice: “cómo te ves de bien hoy”, y a los niños: “cada día veo tu cuerpo más fuerte”. Es importante, como ya se dijo antes, decir solo la verdad. Los niños saben claramente cómo se ven, así que haga énfasis solo en lo verdaderamente positivo. Se debe destacar este tipo de características, ya que sentirse bien en lo físico es clave en el desarrollo emocional.

Ahora bien, un niño con una buena autoestima social, que se siente aceptado y aprobado en su hogar y es asertivo y seguro de sí mismo será un niño sociable y con muchos amigos.

Por último está la dimensión afectiva de la autoestima, que va con su forma de expresar afecto.

Ejemplos de esto son: “qué bien que ayudaste a tu hermana”; “hoy fuiste amoroso con tú amigo”.

Comentarios de esta índole aumentarán la autoestima afectiva de su hijo.

Entonces, reflexione sobre la forma como interacciona a diario con sus hijos para analizar la autoestima positiva con que cuentan y si requieren apoyo.