El suicidio infantil se puede evitar

Muchos niños asocian morir con poner fin temporalmente al dolor.

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Por: Abcdelbebe.com
octubre 23 de 2012 , 05:05 p.m.

Felipe* era un niño de 8 años que, en plena clase de matemáticas, decidió lanzarse por la ventana. No dejó notas ni señales que pudieran explicar lo sucedido.
La mayoría de los niños que se quitan la vida no lo planean, pues no son conscientes de que la muerte es irreversible. Gran parte actúa de manera impulsiva, a diferencia de los adolescentes y de los adultos que planean sus suicidos y dejan cartas, videos, fotografías para explicar lo sucedido con frases como “van a descansar de mí” y “ya no voy a ser un estorbo”, explican los expertos.
Según Margarita Hoyos, psicóloga de la Universidad de La Sabana, especialista en muerte y duelos, “los niños ven la muerte como el sueño de la Bella Durmiente, de manera temporal, que dará fin a lo que ellos sienten como un problema irresoluble, del que despertarán mágicamente cuando las cosas se hayan solucionado. Dependiendo de su madurez y formación, muchas veces no son conscientes de que es irreversible”.
En edades tempranas, antes de los 5 o 6 años, los infantes tienen un concepto ‘rudimentario’ de lo que es la muerte o el morir, por lo que resulta improbable que sea un proceso reflexivo. Conocen del tema a través de la televisión, del cine o conversaciones sobre suicidios con pares y familiares, que se comparten sin ser explicados ni aclarados.
Luego de esto, “el menor construye su propia idea acerca del suicidio, en ocasiones distorsionada, donde se entremezclan creencias racionales e irracionales, mágicas y surrealistas, dentro de una estructura de personalidad que apenas se está formando y consolidando”, afirma la doctora Hoyos.
Cristina de Narváez, directora de Comunicaciones de Red PaPaz, dice que a mediados de los años 60, el suicidio infantil (por debajo de los 12 años) era algo impensable. Hoy, lamentablemente, ya se reconoce la existencia de niños, en ese rango de edad, que han optado por el suicidio.
Según el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias forenses-Centro de Referencia Nacional Sobre Violencia, en el 2011, se presentaron tres suicidios en niños de 5 a 9 años, y 43, de 10 a 14 años. Hasta el 21 de junio de 2012, fueron 21 casos, de menores de 10 a 14 años. Se han presentado más suicidios de hombres que de mujeres.
*Nombre cambiado

Factores de riesgo
* Hereditarios: la depresión de alguno de los padres, pues se convierte en un estímulo para el pesimismo, la desesperanza, la sensación de soledad y la falta de motivación. El menor incorpora a su personalidad algunos rasgos del temperamento del progenitor con quien se siente identificado.
* Predisposición genética: no para el suicidio, sino para alguna de las enfermedades en las que este síntoma es frecuente. Entre ellas están las depresiones, las esquizofrenias y los trastornos del afecto. Dichos trastornos están descritos como de los principales factores de riesgo suicidas en la niñez y en la adolescencia.
* Lesiones cerebrales mínimas: que producen los tan nombrados –actualmente– Trastornos por carencia de yodo (IDD) o déficit de atención y la hiperkinesia, que inciden en comportamientos que se detectan a partir de la impulsividad, autoestima disminuida, bajo nivel de tolerancia a la frustración, poco control de impulsos, dificultades en las relaciones con personas significativas y desconfianza, entre otros.
* Deseos de llamar la atención: la petición de ayuda, la necesidad de mostrar a otros cuán grandes son sus problemas.
* Desintegración social y familiar, violencia intrafamiliar, separación de los padres, ausencia de los progenitores en el hogar, sobreprotección y complacencia de los padres hacia sus hijos, falta de límites y normas, exceso de autoridad y exigencia y matoneo.

Señales de alerta
Martha Suescún, directora General de la Fundación Libérate, dice que si el niño presenta más de tres síntomas, se debe consultar al especialista:
* Aislamiento.
* Interés por hablar frecuentemente acerca de la muerte.
* Comentarios como “si yo no estuviera”, “si yo no hubiera nacido”, “quiero morir”.
* Problemas frecuentes en la escuela.
* Agresividad.
* Regalar sus cosas sin motivo aparente.
* Descuido personal en su aseo y su apariencia.
* Rebeldía.
* No participación en los juegos habituales.
* La repartición de posesiones valiosas.
* Elección de finales felices en los cuentos.

Ante emergencia, comunicarse a:
* Línea nacional del Ministerio de la Protección Social: 01 8000 113 113
* Línea nacional del ICBF: 018000 918080
* Número único de seguridad y emergencia: 123
* Línea de los niños (Bogotá, Cali y Medellín): 106
* www.redpapaz.org
*Puede leer el libro ‘El Suicidio: un asunto de todos’.