Dejar que los niños participen más en clase facilita el aprendizaje

Experto español invita a incentivar la participación de alumnos dejando que su cerebro se ‘emocione’

Aprender

Esta es la clave para lograr que los pequeños se interesen más por estudiar y aprender cada día.

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Por: ABCdelbebe.com
noviembre 21 de 2017 , 12:07 p.m.

Varios pedagogos alrededor del mundo han solicitado un cambio en los modelos educativos tradicionales, pues plantean que esta metodología no aporta al aprendizaje de los niños, mucho menos ahora que la tecnología está al alcance de sus manos con solo un clic.

Así las cosas, dice José Ramón Gamo, un reconocido neuropsicólogo infantil y director del Máster en Neurodidáctica de la Universidad Rey Juan Carlos, en España, “ya nada los emociona, ni les parece tan interesante como las novedades que pueden encontrar en el mundo digital”.

Desde hace más de 20 años, este neuropsicólogo infantil ha estudiado las dificultades de aprendizaje de las personas con dislexia o trastorno por déficit de atención con hiperactividad, concluyendo que las dificultades de aprendizaje no estaban directamente relacionadas con estos síndromes, sino con la metodología escolar.

Junto con su equipo, Gamo encontró que el cerebro procesa los datos desde el hemisferio izquierdo, lo cual significa que se relaciona con la intuición, la creatividad y las imágenes, por esto, el procesamiento lingüístico no es el protagonista, lo que quiere decir que la charla –académica convencional- "no funciona".

“Por el contrario, los gestos faciales, corporales y el contexto desempeñan un papel muy importante. Otra muestra de la ineficacia de la clase magistral”, explica Gamo.

Ya nada emociona a los niños, ni les parece tan interesante como las novedades que pueden encontrar en el mundo digital

Desde este punto, la propuesta del especialista está basada en un modelo neurodidáctico que permita realizar un cambio en la enseñanza, sustituyendo las clases magistrales por apoyos visuales, que logren ser más interactivos, fomentando en el alumno el interés por participar.

Como resalta Gamo “el cerebro es un órgano social que aprende haciendo cosas con otras personas”, de ahí la importancia de animar una interacción entre maestro y alumno que vaya más allá de hablar, escuchar y escribir.

“Se busca que haya una retroalimentación y que el pequeño desarrolle desde sus primeros años, la capacidad de responder de forma colaborativa ante las situaciones no solo que plantea la academia, sino las que tu pequeño puede tener a lo largo de su vida”.