Método lúdico y práctico para enseñar matemáticas

Ayuda, además, a niños con déficit de atención e hiperactividad.

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Por: Tatiana Quinchanegua
octubre 21 de 2011 , 05:53 p.m.

“Estas fichitas sirven para hacer tareas”, “ayudan para contar”; “uno va colocando pelotas y va contando”. Estas son algunas apreciaciones de niños entre los 4 y 7 años con diferentes problemas de aprendizaje o de comportamiento que han trabajado en el Liceo de Guilford,  con ‘Matemáticas a color’, método creado desde hace 15 años por Édgar Andrade, Amparo Lotero y su hijo Alejandro, investigadores de aprendizaje de la Fundación Alandra Difuciencia, y que actualmente han probado cerca de 2.000 estudiantes de diferentes instituciones educativas del país.
El método es la combinación de juego, material didáctico y el apoyo de un tutor para fundamentar el pensamiento matemático. Para desarrollarlo, requieren trabajar con una especie de regletas en foami de diferentes colores, bolas y cubos en versión mini que llaman su atención, fichas que recuerdan la temática que se está trabajando y la asesoría de un tutor.
“A su corta edad los niños, independiente de si presentan dificultades para comprender o de comportamiento, suman, restan, interiorizan conceptos de conjunto, unidad, decena, centena. Es un método personalizado en el que el niño va a su ritmo y sin la presión de sus compañeros o del docente”, afirma Martha Ivonne López de Mesa, maestra del grupo de niños especiales del liceo.
La idea surgió tras conocer los resultados de las pruebas TIMMS en 1995: de 40 países participantes, Colombia quedó en el puesto 39. Una encuesta realizada en el 2010 por Alandra, con 500 estudiantes de segundo y tercero de primaria, de Medellín, a quienes se les indagó sobre su gusto por las matemáticas, reveló que a la mitad de los alumnos de segundo no les gustan las matemáticas, mientras que en tercero el  porcentaje fue de 70 por ciento.
Es decir,  entre segundo y tercer grado se empezó a generar cierto rechazo por las matemáticas. Según Édgar Andrade, creador y director de Alandra, la razón principal radica en que “los niños no aprenden escuchando a un adulto si no hacen cosas y van aprendiendo”.
Germán Muñoz, coordinador de proyectos del Liceo de Guilford, afirma que “el método respeta los diferentes ritmos de aprendizaje. Permite avanzar o ir más
despacio en la transmisión de conocimientos; eso depende del niño”.
Luz Astrid Huertas, docente de matemáticas, explica que los niños autistas e hiperactivos con quienes ha trabajado el método ahora avanzan solos en su proceso y se concentran más fácilmente.

Cifras no mienten
Según el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES), en las pruebas Saber 2009 para el grado quinto, solo 8 por ciento de los estudiantes se encuentran en un nivel avanzado; 17 por ciento, en uno satisfactorio; 31 por ciento, en uno mínimo y 44 por ciento, en el nivel insuficiente. Todavía falta mucho por hacer.
Un día a día…            
1. Lo primero que hacen los niños es conocer el material, empezar a jugar y a construir figuras.
2. Se hace un examen previo para evaluar los conocimientos del menor.
3. La idea es que el niño relacione las fichas con elementos de su contexto: dulces, galletas, juguetes, zapatos, colores… y desarrolle ejercicios según su edad. Para los más pequeños, conjuntos, sumas sencillas, y a medida que van creciendo, multiplicaciones, fraccionarios y hasta ecuaciones para los más grandes.
4. ¿Dónde se desarrollan los ejercicios? En teselas, unidades de significado más conocidas como capítulos del libro. Reciben su nombre gracias al teselado, en alusión a la unidad estructural de los mosaicos del arte árabe. La 1, 2 y 3 desarrollan la lógica de las propiedades del número; la 4 de cada cuaderno presenta, con el nombre de Cuentajuegos, una serie de problemas en situaciones sencillas de vida, que le pueden resultar familiares al niño.