Actividades extraescolares, conoce sus pros y sus contras

Las actividades extracurriculares son una buena alternativa, siempre y cuando el niño se sienta a gusto.

Actividades extraescolares, conoce sus pros y sus contras
Foto:

 -

Por: Lizeth Salamanca Galvis
febrero 01 de 2017 , 10:42 a.m.

¿Has pensado inscribir a tu pequeño en alguna actividad por fuera del colegio? ¿Quieres que ocupe sus tardes practicando un deporte, desarrollando una disciplina artística o aprendiendo algo nuevo?

Hoy por hoy, muchos padres como tú encuentran en las actividades extraescolares una opción no solo para mantener a sus pequeños entretenidos mientras laboran y no quieren dejarlos solos  en casa, sino para que sus hijos adquieran o refuercen ciertos aprendizajes y conocimientos.

Sin embargo, lo primero que deberás tener en cuenta, tal y como lo aclara Diana Carolina Poveda, psicóloga clínica del Instituto de Ortopedia Infantil Roosevelt, es que este tipo de actividades extracurriculares son una buena alternativa siempre y cuando el niño las disfrute y las realice con agrado, le permitan adquirir o afianzar otras habilidades distintas a las académicas y no resulten en una sobrecarga excesiva que termine generándole cansancio y apatía.

“Lo ideal es que sean actividades deportivas o lúdicas diferentes a las que reciben en el colegio. La intensidad horaria se debe definir de tal modo que no se cruce con las tareas escolares pendientes para el día siguiente y que también le permitan al niño descansar. De otro lado, si bien los fines de semana son una buena opción para desarrollarlas, estas tampoco deben interrumpir los momentos familiares”, señala la doctora Poveda.

En ello coincide el profesor de Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad Abierta de Cataluña, Guillermo Bautista, quien explica que los espacios extraescolares “son positivos si se hacen de forma que los niños se impliquen en ellos con ilusión y compromiso” y que “en ningún caso deben ser una extensión de tiempo de colegio”. (Te puede interesar: ¿Son útiles o no las terapias ocupacionales y cómo saber si su hijo las necesita?)

¿Cuáles son las mejores?

Así que si aún no has decidido qué tipo de actividad le conviene más a tu pequeño, los expertos te recomiendan considerar la edad (muchos concuerdan en que sea a partir de los 5 años) así como sus gustos y preferencias, sus aptitudes y sus destrezas.

Fundamentalmente, debes tener en cuenta los deseos del menor y no convertir esta oportunidad en una imposición ni en una obligación. Recuerda que la actividad extracurricular debe ser algo que tu niño disfrute, que le permita romper la rutina escolar y a la vez divertirse. “De ahí la importancia de que los hijosparticipen y opinen a la hora de tomar una decisión aunque los padres pueden influir”, destaca el profesor Bautista.

De este modo, según el experto, los niños podrán desarrollar habilidades de autocontrol, mejorar sus interacciones sociales  y sus niveles de independencia, interiorizar valores y tener un espacio de esparcimiento productivo.

¡Cuidado con sobrecargar!

En cambio, imponer la actividad según la preferencia de los padres “puede generar en los niños ansiedad, presentando comportamientos de resistencia, irascibilidad, llanto, temor, e incluso pérdida de la autonomía por querer darle gusto a los padres”, advierte la psicóloga Poveda. Adicionalmente, una sobrecarga excesiva puede incidir en una baja en el  rendimiento académico de los niños al generarles fatiga, estrés e incluso, depresión.

Y es que como padres no podemos ignorar que estas rutinas extracurriculares también exigen un esfuerzo por parte de los pequeños. (Lee también Déjalos tener tiempo libre)

“El problema es que muchos niños actualmente están siendo tratados como adultos que deben cumplir con una serie de responsabilidades que no les corresponden. Al sobrecargarlos no se les está dando espacio para poder vivir un desarrollo normal en su infancia. Los niños necesitan tiempo para ser niños: deben  cumplir con sus deberes escolares y a la vez,  tener tiempo para dormir una siesta y jugar lo que se le antoje”, advierte la doctora Poveda.