No permitas que tu hijo se acostumbre al maltrato

Debes estar atento a las actitudes de tu niño, puede ser víctima de maltrato y estar resignado frente a ello.

No permitas que tu hijo se acostumbre al maltrato
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Por: Abcdelbebe.com
julio 17 de 2017 , 03:38 p.m.

Hoy, los niños pueden ser víctimas de abuso físico y psicológico, a través de formas diferentes a la directa agresión física o emocional, son maneras más sutiles que afectan su autoestima, seguridad y estado de ánimo y lo pueden llevar a un estado de indefensión, sin oportunidad de reaccionar y, lo que es peor, se acostumbran a soportarlo sin hacer nada para que esto cambie.

Esa actitud, ya ha sido estudiada y, fue el psicólogo Martin Seligman quien, a través de unos experimentos, formuló por primera vez el término: “indefensión aprendida”, que tiene que ver con el convencimiento de que hagas lo que hagas, no se producirá un resultado distinto. Es una brutal prisión psicológica, desconectada de la realidad, que bloquea cualquier posibilidad de cambio o liberación. 

Cuando un niño lo padece entra en un estado psicológico que consiste en no hacer nada para evitar el sufrimiento o la situación dolorosa o aversiva (desagradable). Es decir, la víctima se “resigna” al maltrato y no lo evita porque ha adquirido la creencia de que nada de lo que haga cambiará el resultado.

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Trata de acercarte a él

Como padres es muy común que su hijo llegue a casa y en una conversación exponga que uno de sus compañeros o, incluso, un adulto lo trató muy mal, y no hizo ni dijo nada. Seguramente la reacción de los padres podría ser, decirle: ¿por qué no se lo comunicaste a un superior? Pero no siempre se tiene “el valor”

Es más en ese estado, la víctima puede llegar a justificar el maltrato, a pensar que lo merece, y se culpa por ello. La autoestima se daña tanto que cree merecer lo que le está ocurriendo. Nosotros, los padres, podemos y debemos educar para hacer que nuestros hijos sean menos vulnerables a este estado psicológico. 

¿Qué hacer?

El propio Seligman defiende que los niños necesitan fracasar; sentirse tristes, enfadados, frustrados.

Sostiene que cuando les protegemos de sentir estas emociones, les privamos de aprender a perseverar. Y además, les privamos de aprender a sentirse competentes, dueños de sí mismos y de sus vidas. La motivación de logro tiene que ver con saberse hábil para conseguir metas, objetivos. Es una especie de reconocimiento interno que nutre nuestra autoestima.

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Además, también necesitan desarrollar el criterio y la elección. Cuando los estilos educativos son muy paternalistas (yo decido lo que es bueno para ti, sin ti) o muy autoritarios (te prohíbo lo que creo que no debes hacer, porque yo lo digo) bloquean el desarrollo de habilidades imprescindibles como el criterio, la crítica y la elección. 

Esto se aprende en casa, cuando nosotros como padres los estimulamos dejando que elijan por sí solos (y que suele ser mucho más de lo que a priori pensamos) y que, desde luego, asuman las consecuencias que se derivan de su elección.

“Cuando negocio y explico los límites e, incluso, permito que sea el niño quien encuentre la solución a un conflicto y la ponga en marcha probando su manera de influir en las cosas y de solucionarlo”, explica Seligman, es cuando se da un buen comienzo para fortalecer la autoestima y bloquear a quienes quieren maltratarlos.

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