La sacarosa en la alimentación de los niños

Importancia y cuidados del azúcar en la dieta de los niños

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Por: Abcdelbebe.com
junio 25 de 2012 , 11:57 a.m.

La sacarosa es el azúcar común o azúcar de mesa. Está formado por una molécula de glucosa y una de fructosa. Esta puede llevar a una mayor ganancia de peso de la recomendada para el crecimiento normal de los niños aumentando el sobrepeso.

Actualmente la obesidad es un problema de salud pública, tanto en niños como en adultos y, si bien, es una enfermedad que tiene múltiples causas, el exceso de calorías ingeridas es uno de los factores más importantes.

La sacarosa es una importante fuente de calorías y es el edulcorante más utilizado para endulzar los alimentos en la alimentación moderna. Sin embargo, está asociada a calorías vacías, ya que aporta energía, pero no brinda ninguno de los micronutrientes, tales como vitaminas y minerales. La sacarosa se puede clasificar de acuerdo a su grado de refinación en morena (96%), rubia (98%) y blanca (99.5%).

Esta no se recomienda en las conductas de buen comer. No es un alimento, es un ingrediente que se adiciona a los alimentos. Desafortunadamente, en la actualidad el gusto por el sabor dulce se ha convertido en una dependencia, alterando los patrones de alimentación y generando riesgos para la salud. Es importante sabe que incluir altas cantidades o porciones frecuentes de sacarosa es un hábito de alimentación no saludable.

¿Debe preocuparme algo más sobre la sacarosa?

Los alimentos que contienen azúcar, tales como caramelos, galletas, preparaciones de frutas, bebidas gaseosas y helado, entre otras, producen un cambio en las condiciones de la boca, en particular de la superficie de los dientes (Lea "Loncheras saludables para los niños). Este cambio, asociado a una mala higiene oral, contribuye a la formación de caries, lo que puede conllevar a diferentes problemas de salud general como procesos infecciosos, pérdida del espacio para los dientes permanentes, alteración del crecimiento de los maxilares, retraso de lenguaje o dificultades en la alimentación con riesgo nutricional.

Cuando se consume exageradamente se almacena en forma de grasa y esto puede generar aumento de peso en el niño. Con este descontrol se obliga al páncreas a producir más insulina para absorber una pequeña cantidad de azúcar en sangre y si ocurre repetidamente hay un desequilibrio que puede hacer que el niño sufra de hipoglicemia; si no se controla, generará diabetes más adelante, según la nutricionista Diana María Salinas. Por otro lado, también se puede ver afectado su crecimiento, pues el exceso de azúcar no permite una buena oxigenación celular ni tampoco una buena coagulación.

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