De los gestos al habla: estimulando el lenguaje

Conoce cómo se desarrolla el lenguaje de tu pequeño desde que nace hasta su primer año.

Estimular

El acompañamiento de la familia en este proceso es muy importante para lograr un buen resultado. Debes hablarle de los objetos con su nombre completo para que él se familiarice.

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Por: ABCdelbebe.com
octubre 19 de 2017 , 11:18 a.m.

Desde que nace, tu pequeño trata de comunicarse contigo, ya sea a través del llanto o simplemente señalando un objeto que le llame la atención, o sea, por medio de los gestos. Luego, a medida que crece, comienza a producir sonidos tratando de darse a entender. Pero es cuando está cerca a cumplir su primer año que dice sus primeras palabras.

Sin embargo, la fluidez y la edad a la que comienza a hablar tu hijo depende de un correcto desarrollo de los órganos fonoarticuladores, es decir, aquellos que intervienen en el proceso del habla: labios, lengua, tráquea y músculos de la mandíbula, los cuales se estimulan desde su nacimiento.

La succión, vital para desarrollar el habla

Uno de los diversos beneficios de la lactancia materna es que, al succionar para extraer la leche, tu hijo está fortaleciendo los órganos fonoarticuladores. De hecho, a medida que repites el proceso, él va desarrollando la fuerza suficiente para decir los sonidos ‘ma’ y ‘pa’, que aparecen después de los sonidos guturales.

Contrario a lo que muchos padres emocionados piensan, ‘ma’ y ‘pa’ no son una referencia a ‘mamá’ y ‘papá’, sino que se debe a que lo primero que se juntan son los labios y el sonido de esa unión coincide con el de las sílabas de ‘mamá’ y ‘papá’.

Los padres no deben olvidar que pasar del balbuceo a los vocablos reales es un proceso gradual que demanda tiempo y retroalimentación del entorno. Es por esto que al comienzo, el bebé inventa aproximaciones de palabras que se traducen en sonidos con significado propio como cuando dicen “muhmuhmuh” para indicar que quieren que lo alcen.

Entonces, en sus primeros nueve meses de vida, el bebé se comunicará principalmente a través expresiones gestuales y corporales, vocalizaciones y balbuceos. Pero a partir del décimo mes, debería comenzar a decir palabras bisilábicas, como mamá, papá, agua y tete.

Desde los nueve meses, tu pequeño ya podrá entender instrucciones simples como ‘toma’ y ‘dame’, además de reconocer su nombre cuando lo llamen por el mismo

Estimular el lenguaje, tarea de familia

Para que un menor de un año de edad aprenda y comprenda una palabra, es necesario repetirla, por lo menos, 700 veces. Por ejemplo: papá te carga, papá te baña, papá te besa, papá te ama.

Dado lo anterior, es importante no solo la repetición de las palabras, sino también explicarle al bebé qué estamos haciendo en determinado momento, estimulando así su comprensión.

Por ejemplo, si el papá está bañando a su hijo, debe decirle cosas como: te pongo el jabón en las manos, subo por el cuerpo, llego a tu cara, paso a las orejas y termino en tu cabeza. Esto se hace con el fin de que el niño vaya reconociendo su cuerpo y escuchando la pronunciación de cada palabra. Así, el menor se irá familiarizando más rápido con el lenguaje.

Los arrullos, canciones de cuna y diálogos también ayudarán a que tu hijo comprenda y aplique el lenguaje. De hecho, investigadores de la Universidad del Estado de Washington afirman que, al estar expuesto a ritmos musicales, puede mejorar la capacidad de detectar los ritmos en el lenguaje. Esto debido a que el ritmo de las sílabas ayuda a distinguir los sonidos y a comprender lo que dice una persona, y es esa capacidad de identificar los diferentes sonidos lo que ayuda a los bebés a aprender a hablar.

Lenguaje

Tu niño aprende desde muy pequeño con lo que escucha, por eso debes hablar con palabras completas, es decir, sin diminutivos para que comprenda las palabras.

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Los expertos recomiendan algunos ejercicios en casa, para que tú y tu pareja pongan en práctica junto con el bebé y estimulen su lenguaje:

  1. Hacer movimientos con los labios para lograr vibraciones.
  2. Motiva al pequeño a que sople ringletes o pitos.
  3. Hacer burbujas de jabón con el niño.
  4. Nunca uses diminutivos.
  5. Dile el nombre de cada objeto.
  6. Háblale de frente y muy claro.
  7. Cuando al niño le salgan los dientes, dale alimentos que pueda masticar.
  8. Llama al niño por su nombre desde que nace, no le digas “el bebé” o “el nené”.
  9. Puedes hacer movimientos de chasquido con la lengua, levantándola hacia el paladar. Se le explica al bebé que así hacen los caballos al caminar.
  10. Si el niño habla con señas, acompaña la seña siempre de la palabra que él está omitiendo. Es decir, si él señala el carro para que se lo alcancen, debes decirle: 'toma el carro'. No aceptar que el niño se acostumbre solo a señalar los objetos para que se los alcancen.