¿Qué hacer cuando su hijo no come?

Consejos para entenderlos y motivarlos.

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Por: Abcdelbebe.com
junio 21 de 2012 , 11:52 a.m.

Según la nutricionista Adriana Amaya, entre el 43 al 50 por ciento de sus consultas infantiles  tienen que ver con la inapetencia. Esta es en una etapa que aparece alrededor del año y medio de edad del niño y se genera por un proceso en el desarrollo normal, pues “está asociado a la exploración del mundo y el alimento no es tan importante para él en todo ese proceso”, dice la nutricionista.

Aunque no es un tema de alarmarse, es una etapa que, de no tratarse adecuadamente, puede perdurar. Por esta razón es importante generar un buen hábito alimenticio y en caso de no lograrlo, lo mejor es consultar al especialista.

Según la sicóloga María Carolina Sánchez “mientras un niño tenga un ofrecimiento amable y cariñoso de la comida, en un ambiente tranquilo, él va a comer sin ningún problema”, pues la alimentación tiene tres aspectos importantes: el sicológico, el social y el biológico, que hacen de la alimentación toda una dinámica educativa y de aprendizaje.

El aspecto biológico hace referencia a la nutrición en sí, a adquirir la cantidad necesaria de vitaminas, proteínas, carbohidratos y demás. Es decir, se trata de que haya el mínimo requerimiento nutricional para que un niño se pueda desarrollar óptimamente.

El ámbito sicológico está asociado al placer por comer. La comida significa obtener aspectos del mundo exterior e interiorizarlos. En la lactancia, por ejemplo, la leche materna es para el bebé todo lo bueno que la mamá le da: protección, apoyo, y esto genera el vínculo entre los dos.

El aspecto social tiene que ver con la posibilidad de compartir con otros al momento de comer. Para la especialista, “la comida tiene un significado social de vínculo y desde hace años ha representado un acto que se realiza en comunidad, donde se comparte no solo un alimento, sino experiencias, diálogos, toma de decisiones y afectos”.

Sánchez considera que “los padres pueden llegar a tener una ansiedad desmedida porque el niño no come lo suficiente” y aunque ese temor es natural, por ser el instinto de protección, ellos deben aprender a manejarlo, ya que el niño percibe esas sensaciones y empieza a entender que a través de la comida puede manipular a sus cuidadores.

Por tal motivo, es indispensable que los papás compartan con sus hijos el momento de la comida en un tono amoroso y tranquilo. Ellos deben dejar a un lado la angustia y el desespero, ya que esas emociones son percibidas por el menor.

Consejos para que su hijo coma

-Ir al pediatra para descartar un desajuste fisiológico o emocional.

-No ‘cargar’ la comida: es importante no decirle al niño: ‘una cucharada por papito’, pues en ese momento se le está adhiriendo a la comida un ingrediente afectivo en la relación que él tiene con su papá. El alimento tiene que estar desprovisto de cualquier emoción, porque tiene que ser satisfactoria y placentera por sí misma. Los afectos deben sentirse en el entorno y no en el alimento como tal, afirma Carolina Sánchez.

-No es recomendable amenazar, sentir angustia ni tener mala actitud porque el niño lo percibe y lo puede usar como un chantaje antes sus cuidadores, explica Sánchez.

-No hablar de comida como una forma de presión. Entablar conversaciones sobre la escuela, los juegos o cualquier otro tema es más recomendable, sugiere Sánchez.

-Según el pediatra Álvaro Jácome, lo más importante es que los padres sean organizados en los horarios de las comidas y procuren limitar el tiempo que dedica el menor a esta actividad.

-Si el niño no quiere comer, no lo obligue. Debe servirle su plato, pero si no come alrededor de 20 minutos, levante el alimento y dígale que no habrá nada más hasta la siguiente comida. Cuando él sienta hambre se le da el plato que rechazó inicialmente.

-No premie al niño porque ha comido: ‘Se ganó una chocolatina porque se tomó toda la sopa’; esta clase de “bonos” no se deben dar, pues cuando se recalca que el postre es un premio, se está sobrevalorando el dulce. No diga nada, tómelo como una costumbre donde después de la comida se come algo diferente.

-Comer en familia: no permita que su hijo coma mientras ve televisión o que lo haga en un lugar diferente al comedor. Es mucho más factible que un niño aprenda a comer sanamente cuando ve el ejemplo de los papás y es más fácil que aprenda a disfrutar la comida cuando la relaciona con el vínculo familiar.

-Si el problema persiste, consulte al pediatra.

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Imagen tomada de FreeDigitalPhotos.net