Consejos para que el bebé deje el pañal

Claves para saber cuándo el niño está listo para afrontar el reto.

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Por: Abcdelbebe.com
junio 24 de 2015 , 05:08 p.m.

Quizás una de las principales luchas a las que se enfrentan los padres es el hecho de que su hijo deje el pañal. Miedos, berrinches y hasta pereza son los principales obstáculos que se presentan en esta etapa.
Los padres deben entender que hay factores psicológicos y fisiológicos que intervienen en el proceso. 

Cabe aclarar que cada niño tiene su propio desarrollo, así que no hay una edad específica para controlar esfínteres, aunque en general varía entre los 18 y 24 meses. Lo ideal es que se encuentren en un periodo para lograr el control, sumado con la maduración neurológica, la posibilidad de comunicar el deseo de ir al baño, la capacidad de entender qué pasa en su organismo y la habilidad de desplazarse. Además, es muy importante que emocionalmente pueda sentirse autónomo. 

Según el médico pediatra Gonzalo Franco, este proceso es más difícil de lograr cuando los padres desafían y se portan de manera intranquila frente a sus hijos. Entonces, la clave está, primero, es que los padres conozcan al niño y manejen el proceso de manera armónica. 

“Se debe evitar comenzar el entrenamiento cuando se encuentra en una fase negativa y nunca en contra de la voluntad del pequeño. No se lo recuerde permanentemente a su hijo y nunca utilice la violencia en el entrenamiento. Mejor, transfiera toda la responsabilidad al niño con amor y cariño, dándole incentivos”, explica Franco. 

El cuerpo y el hábito 

Según Eduardo Llinás, urólogo pediatra, “En términos coloquiales, este es un proceso que tienen los niños en el que la vejiga no solo hace la contracción sino que poco a poco madura y se va haciendo más grande. También envía información al sistema nervioso central para que no se dé inmediatamente la evacuación de la orina”. 

“Los recién nacidos tienen lo que se conoce como vejiga automática, todo el tiempo están eliminando orina y materia fecal. Cada año duplica su tamaño, eso quiere decir que a los 2 años el niño almacena más orina y, una vez se llena, no hay necesidad de la contracción, ya que el menor voluntariamente contrae la vejiga”, reitera el doctor Llinás. 

Aunque algunos médicos indican que el niño debería dejar solo el pañal cuando ya tiene la madurez necesaria, otros expertos opinan que es fundamental la ayuda entre los cuidadores del jardín y la casa.

Es vital explicarle al pequeño por qué dejar el pañal es un proceso natural; hay que evitar los regaños, la presión, los chantajes y las peleas. 

Se puede comprar una mica o adaptar el sanitario de la casa; lo importante es que sea cómodo y asequible, y se enseñe cuál es su uso. Es muy importante que siempre pueda apoyar los pies. 

El juego puede ser la herramienta para acostumbrarlo y enseñarle el buen hábito. También, es fundamental motivarlo, mostrarle las ventajas de crecer, de ser independiente. Y, sobre todo, mantener la calma en los momentos de crisis; no recurrir al drama o al fracaso. Algunos padres también utilizan pañales

de entrenamiento para favorecer el proceso. 

Las frases de motivación son importantes. Si el niño no lo logra en las primeras ocasiones, puede decirle: “no hay problema, lo volvemos a intentar”, o “es natural, la próxima vez lo lograrás. También hay que hablarle claramente sobre lo que es ‘popó, ‘chichí’; estar limpio o mojado. 

Si lo logra, es importante compensarlo con una felicitación y acciones amorosas, como un abrazo. 

En el jardín deben complementar el trabajo hecho en casa. Es importante dialogar con los profesores y cuidadores para llegar a acuerdos, relacionados con el proceso. Incluso, los pequeños pueden verse favorecidos con sus pares, cuando vean que otros compañeros ya pueden controlar esfínteres. 

Momento adecuado 

Aunque no se deben cumplir todos los criterios, estas son algunas situaciones que indican que el niño está preparado para dejar el pañal: 

 - Camina solo e, incluso, corre. 

 - Orina significativamente una vez al día y moja menos los pañales (periodos secos de tres o cuatro horas). 

 - Sus deposiciones son predecibles y están bien formadas. 

 - Le gusta ser autónomo y se siente satisfecho con el proceso. 

 - Puede subirse y bajarse los pantalones con autonomía. Y se sienta solo por varios minutos. 

 - Le molesta estar sucio con la deposición. 

 - Sigue órdenes sencillas. 

 - Le incomoda el pañal, avisa para ir al baño y no opone resistencia para hacerlo. 

En las noches… 

Dejar el pañal en la noche es un proceso variable; algunos niños pueden hacerlo cuando aprenden a dejarlo en el día, pero otros pueden demorar más. 

“Para ellos es más difícil en la noche, porque tienen que mantener la orina por mucho más tiempo en la vejiga y, al estar profundamente dormidos, a algunos les cuesta trabajo despertar y buscar el baño para no mojarse”, indica la pediatra María Isabel Uscher. 

Entonces, al comenzar con el proceso, no hay que quitarles el pañal al dormir en la noche, en las siestas o cuando salgan de viaje. 

Un indicador de que es el momento adecuado, es cuando más del 70 por ciento de las noches el pañal amanece seco. Se considera normal que se presenten accidentes nocturnos, inclusive hasta los 6 años, en donde hasta el 12 por ciento de los niños los presentan y, en general, se relacionan con historia familiar. 

Por último, tenga en cuenta que el 70 por ciento de ellos, a los 5 años de edad, no deben mojar la cama. Si el niño lo hace, se debe consultar al experto para descartar problemas que impidan el desarrollo normal del proceso.