Madres adolescentes: con mayor probabilidad de un mal cardiovascular

Quienes fueron madres antes de los 20, tienen mayor opción de sufrir de un problema cardiovascular.

Madre adolescente

Un estudio revela que una madre con embarazo joven puede tener repercusiones en su salud.

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Por: ABCdelbebe.com
noviembre 28 de 2017 , 10:53 a.m.

Muchas investigaciones se han dedicado a estudiar las enfermedades cardiovasculares ligadas a la edad, pero relativamente pocas, han observado las asociaciones y respuestas que existen entre la edad y el primer parto.

En especial, se conoce de los riesgos que las madres adolescentes tienen con un embarazo joven, y lo que esto implica también para sus hijos, pero no se había estudiado el riesgo contenido en relación con las afecciones cardiovasculares.

Por ello, un grupo de investigadores de la Medical School University Hospital en Tirana (Albania); del Laboratorio Multilab y Alvaro Laboratorios (Natal, Brasil); del Hospital Universitario Caldas (Manizales, Colombia); del Kingston General Hospital (Kingston, Ontario, Canadá); y del Hospital Honoré Mercier (Quebec, Canadá) se dio a la tarea de reunir datos de madres tempranas.

Esta investigación que involucró a las entidades mencionadas fue publicada en el Journal of the American Heart Association, revelando que las mujeres que han tendido su primer hijo antes de los 20 años, tienen mayor probabilidad de desarrollar, con los años, algún tipo de enfermedad cardiaca o vascular, esto comparadas con las que tienen hijos a mayor edad.

El estudio
Corazón

Se encontró que la aparición de la enfermedad cardiovascular se relaciona con el estrés que despierta en las jóvenes gestantes su condición.

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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay unos 16 millones de nacimientos al año de embarazadas entre los 15 y 19 años, y alrededor de un millón de esos partos son de niñas menores de 15 años.

Este trabajo que hasta ahora revela sus resultados, empezó en 2012 con 1.047 mujeres, de entre 65 y 74 años, de Canadá, Albania, Colombia y Brasil, a las que se les calculó su perfil de riesgo cardiovascular, teniendo en cuenta la edad en la que fueron madres por primera vez, su condición socioeconómica y si han presentado algún problema de tipo cardiaco o vascular.

Así, se compararon mujeres cuyos embarazos se dieron antes de los 20 años con aquellas que los tuvieron entre los 20 y 24; de 25 a 29 y más de 30 años, y también con mujeres nulíparas (que nunca han tenido hijos).

De tal forma, el estudio halló que de los grupos afiliados a la investigación, el que menos riesgo tiene de desarrollar alguna afección cardiovascular es el de quienes fueron madres entre los 25 y 29 años, las mujeres menores de 20 años tenían una media de riesgo con un 5,8 puntos, y las mujeres sin hijos tenían un porcentaje a la baja de probabilidades de afecciones de este tipo.

Igualmente, se encontró que la aparición de la enfermedad cardiovascular puede ir ligada al estrés que despierta en las jóvenes gestantes su condición, la incertidumbre del futuro y el compromiso de la maternidad temprana.

Catherine Pirkle, una de las autoras del estudio, dice que algo muy importante del trabajo es invitar a las mujeres, quienes tuvieron su primer hijo antes de los 20 años, para que mantengan alerta de cualquier síntoma relacionado con una afección cardiovascular, a revaluar sus hábitos de vida y alimenticios, y a mirar la posibilidad de realizar una actividad física de manera cotidiana.

Las mujeres que tuvieron un hijo antes de los 20 años deben revaluar sus hábitos de vida, alimenticios, y mirar la posibilidad de realizar una actividad física de manera cotidiana

Mayor prevención del embarazo adolescente

De igual forma, los autores de este estudio hacen un llamado a los sistemas de salud y a los gobiernos para que se incentiven los programas de promoción y educación sexual, y se facilite el acceso a métodos de planificación, buscando que las jóvenes, al inicio de su vida sexual, tengan conocimiento de la posibilidad que tienen de un embarazo prematuro, y de lo que esto implica para su desarrollo personal, profesional y para la salud misma.