Ser madre: otro trabajo que requiere apoyo

Seguro acabas de ser mamá y ya te sientes cansada. No te angusties, comparte la crianza.

MAMÁ Y BEBÉ TRABAJANDO

Cuando eres mamá y a la vez trabajas, tu jornada laboral se extiende y esto te puede generar exceso de cansancio.

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Por: ABCdelbebe.com
octubre 19 de 2017 , 12:07 p.m.

Sin dudarlo, la llegada de un hijo cambiará por completo tu vida y la de tu pareja. Ahora, los tiempos libres serán menos y la oportunidad de dormir o compartir momentos a solas disminuirá. Pero, esto hace parte también de la magia de la paternidad y no te debes agobiar, con el paso de los días, te irás ajustando a la nueva dinámica de: extender tu jornada más allá del trabajo, el estudio o tus múltiples actividades.

Lo primero que debes saber es que aunque al principio te parecerá muy difícil realizar nuevas actividades en casa al cuidado de tu pequeño, esto poco a poco se convertirá en otras tareas del día a día y lo que es más importante, la satisfacción y la dicha que sentirás por atender a tu bebé, valdrá todo el esfuerzo.

No te negamos que cambiarán tus tiempos e impactará en tu vida laboral y social, ya que los cuidados y la atención que demanda ese nuevo ser implica también, asumir nuevas responsabilidades. Ahora, aparte de ser empleados o jefes, tendrán un nuevo cargo: el de jefes de hogar.

¡Auxilio: se duplica el trabajo!

Es probable que sientan, en especial las madres, que ahora tienen una doble jornada laboral. De hecho, varios estudios revelan que en Colombia, las mujeres entre los 25 y los 44 años dedican entre 8 y 10 horas diarias al trabajo remunerado y unas 9 horas más al cuidado de los hijos y a las tareas domésticas o, en otras palabras, al trabajo del hogar que, no es remunerado.

Son muchas las historias que respaldan tales cifras. Una de ellas es la de Soraya Mena, una madre de dos pequeños de 4 y 6 años, que terminó renunciando a su trabajo porque el estrés, el cansancio y la insatisfacción que le generaba esa ‘doble jornada’ estaban acabando con ella.

Algo parecido le sucedió a Ángela Múnera*: “para mí, mi vida profesional era lo primero. Trabajé para alcanzar el puesto y lugar que deseaba en la empresa en la que llevaba más de 5 años de labores y, el ascenso esperado llegó junto con la noticia de que esperaba mi primer bebé.

“Ambas noticias me originaron sentimientos encontrados, pero pensé que iba a poder con las dos obligaciones, pero lo cierto es que cuando regresé de la licencia de maternidad, el cambio fue extremo: atender mis responsabilidades como ejecutiva y como mamá fue un tema que sobrepasó mis capacidades y, al final tuve que renunciar. No me arrepiento pero me siento frustrada porque me faltó una buena red de apoyo”, cuenta Ángela.

En Colombia, las mujeres entre los 25 y los 44 años dedican entre 8 y 10 horas diarias al trabajo remunerado y unas 9 horas más al cuidado de los hijos y las tareas del hogar

Para la psicóloga Sandra Zorro, este tipo de situaciones deben pensarse y evaluarse muy bien, pues según la experta muchas mujeres prefieren dejar su vida laboral para dar paso a una maternidad más pero cercana y atendida.

Ante ello, Zorro indica, que esto puede afectar a la pareja en lo psicológico y económico. Su consejo es que se estudie muy bien la situación y se consideren todas las opciones necesarias para que ambos lleven un buen rol de padres, sin renunciar a su desarrollo profesional y apoyándose mutuamente.

FAMILIA

Compartir las responsabilidades con tu pareja y apoyarte en tus familiares más cercanos son la clave para aliviar la carga.

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Responsabilidad compartida

Los psicólogos y entrenadores de pareja sugieren que para que la pareja no desfallezca en el intento de continuar con sus trabajos y realización profesional, deben compartir tareas en la crianza de los hijos. En este aspecto, es esencial el grado de responsabilidad que cada uno adopte como cuidador.

Por ello, el negociar y dividir las ‘cargas’ y las tareas hará posible que se compaginen la vida laboral y familiar y sea mucho más fácil para ambos. Lo importante es que haya una buena comunicación entre la pareja y que evalúen las situaciones que causan estrés y que afectan la salud emocional. Por ejemplo, hoy muchos papás llevan a su niño al jardín, le cambian los pañales, hacen teteros, es decir, comparten actividades que antes, se entendían como propias de las madres.

Es importante que los padres no solo entiendan que deben compartir las obligaciones de la crianza como las del trabajo, sino que entiendan que su hijo necesita también, un acompañamiento afectivo que no se puede dejar a ‘otros’ y no se compensa con regalos materiales.

Los pequeños deben sentir y saber siempre que se les quiere y que son importantes para sus padres. Traten de jugar con ellos, de leerles un libro, de disfrazarse y estimular su desarrollo físico como sus mentes. No se trata de la cantidad de tiempo sino de la calidad.

Hoy en día, algunas compañías le están apostando a ser ‘familiarmente responsables’, implementando iniciativas dirigidas a que sus colaboradores dediquen tiempo de calidad a sus hijos

Iniciativas que ayudan

Seguro como madre te has preguntado qué puede hacer tu empresa, tus compañeros o familiares para ayudarte con las tareas de cuidar, educar y amar a tus hijos. Pues cabe decir que, hoy en día, algunas compañías le están apostando a ser ‘familiarmente responsables’, implementando iniciativas dirigidas a que sus colaboradores dediquen tiempo de calidad a sus hijos.

Por ejemplo, algunas firmas, han creado programas para que las madres compartan más con sus hijos. Una de esas iniciativas es que trabajen horas por meses de edad tenga su hijo. Es decir, si tu bebé tiene dos meses, tú trabajarás 2 horas, y en la medida que vaya creciendo irás aumentando las horas de trabajo hasta nivelarte en tu jornada laboral esto, obviamente, te permitirá estar con tu pequeño el tiempo de calidad que necesita, mucho más cuando es un bebé.

También existe la flexibilidad en los horarios de entrada y salida, la otorgación de licencias extralegales y no remuneradas adicionales de hasta seis meses para las mujeres, salas especiales como las de lactancia y la oportunidad que si la madre, por su trabajo debe viajar, se cubran los gastos del menor y de un acompañante, para que no descuide o esté lejos de su niño.