Cuida la salud bucal de tu hijo desde el nacimiento

La molesta caries se puede prevenir, adquiriendo hábitos tempranos de higiene oral.

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Puedes enseñarle a tu hijo desde pequeño la importancia de una buena higiene.

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Por: ABCdelbebe.com
julio 06 de 2019 , 08:00 a.m.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los problemas de cuidado oral son enfermedades no trasmisibles que afectan a gran parte de la población mundial, en algún momento de la vida, siendo la caries la de mayor prevalencia en la población infantil.

Dentro de las causas de esta molestia común entre los niños, se encuentran el uso frecuente de chupo o el biberón; la ingesta de líquidos ricos en azúcares que incluso, pueden estar en la leche de fórmula, y en algunos casos, se asocia con ciertos antecedentes familiares.

Por ello es tan importante adquirir buenos hábitos sobre el cuidado bucal desde el primer año de vida. Si bien es cierto, esta es una etapa en la que los alimentos sólidos que consume el menor son escasos, pueden quedar residuos de la leche materna en su boca, y cuando comienza la alimentación complementaria, a partir de los seis meses, los azúcares van creando residuos que son focos posteriores de caries.

Sin embargo es bueno aclarar que precisamente la leche materna es fundamental para la salud oral de los pequeños, porque favorece el desarrollo de todos los tejidos y órganos que conforman la boca, y le permiten funciones como el masticar, comer y hablar pero eso sí, siempre en un marco de limpieza adecuada.

De acuerdo con Liliana Wilches, odontopediatra de la Fundación Universitaria San Martín, la leche materna en los primeros meses de vida del bebé es vital. “Este alimento natural hace un gran aporte en grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas, minerales, factores anti-infecciosos, bioactivos, adquisición de anticuerpos; como de iones fosfato y calcio, los cuales participan en el proceso de mineralización de la estructura del esmalte dental”.

Por lo anterior, sostienen los expertos, se hace primordial que limpies cuidadosamente la boca y encías de tu niño, incluso con tan solo unas semanas de nacido, porque esto le ayudará a prevenir las caries y cualquier otra enfermedad en esta zona de su cuerpo.

Tips para el cuidado de dientes y encías
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El uso de la crema dental debe ser moderado teniendo en cuenta la edad de tu niño.

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Lo primero que tienes que saber es que el cuidado de la boquita de tu pequeño dependerá de su edad. Por ejemplo, si es menor de tres meses, lo más aconsejable es que limpies sus encías con un trozo de gasa estéril y un poco de agua. Lo harás frotando suavemente sus encías y lengua para que no se acumulen residuos, y así evitaras que en el futuro tenga complicaciones bucales y dentales.

Si ya está más grandecito, puedes realizar el mismo proceso, pero con un cepillo o un dedal de silicona adecuados para no lastimar las encías y los brotes de sus dientes temporales. Este proceso debes mantenerlo hasta que el bebé tenga sus primeros dientecitos, durante este periodo, es aconsejable que lo hagas una vez por día, y preferiblemente, en horas de la noche y después de su última comida.

También es importante que esta tarea la adelantes en el baño, de tal forma que tu niño asocie el cepillado con su aseo corporal diario, y se acostumbre a que es un paso más en su rutina de higiene. Es bueno que este lavado de dientes lo hagas antes de acostarse, ya que pasará varias horas descansando, y si quedan residuos de comida en su boca, éstas se descompondrán, adhiriéndose a su boca con mayor facilidad.

Generalmente, después de los seis meses de edad es normal que empiecen a aparecer los primeros dientecitos de tu pequeño, momento en el cual, puedes empezar a utilizar los cepillos de dientes pediátricos con cabeza pequeña y cerdas suaves, que no lastiman sus encías. En este punto, la seda dental infantil te ayudará en esta rutina de cuidado, con el fin de limpiar los residuos de comida y placa bacteriana entre los nacientes dientecitos.

En cuanto a la crema dental, la doctora Wilches asegura que puede utilizarse desde la aparición del primer diente y que hasta los 36 meses, la cantidad de esta debe ser controlada. “Evita que tu niño pequeño ingiera crema, por eso usa una parte mínima, algo similar a un grano de arroz. Desde los tres años, la crema dental puede aumentar al tamaño de una lenteja, y en el caso de los chicos mayores de cinco años, la muestra ha de ser como una arveja”.