Claves para formar niñas empoderadas para que sean mujeres exitosas

Fomentar su autoestima, darles educación e incentivar la confianza en sí mismas, algunas claves.

Día de la niña

Los psicólogos infantiles sostienen que una niña criada desde el afecto, el cuidado y la autonomía será una mujer triunfadora que contribuirá mañana a crear un mundo mejor.

Foto:

123rf

Por: ABCdelbebe.com
marzo 08 de 2019 , 04:33 p.m.

Hoy, 8 de marzo, fecha en la que se celebra el Día de la Mujer, el mundo entero está volcado a hablar sobre equidad de género y el empoderamiento de las mujeres. No obstante, poco se dice acerca de la necesidad de formar niñas felices y empoderadas.

De hecho, los psicólogos infantiles sostienen que una niña criada desde el afecto, el cuidado y la autonomía será una mujer triunfadora que contribuirá mañana a crear un mundo mejor. Pero, ¿cómo lograrlo desde nuestro rol como padres?

El primer paso es comprender qué es todo eso de empoderar a las niñas. De acuerdo con Mariana Bernal, psicóloga clínica y educativa de la Fundación Inspiring Girls Colombia, organización internacional creada para aumentar la ambición profesional, el autoestima, las expectativas laborales y personales de las niñas en edad escolar, el empoderamiento es “hacerles ver el poder y las capacidades que tienen para lograr lo que se proponen, darles las herramientas necesarias para que abran su visión del mundo y sobretodo, de ellas mismas, para que se sientan capaces de cumplir sus metas y sus sueños”.

Para llegar a esto, continúa Bernal, los padres deben establecer con sus niñas una relación donde prime el respeto por la integridad física, psicológica y mental. A partir de allí, delegarles responsabilidades adecuadas para su edad, exaltando sus habilidades, favoreciendo el desarrollo de sus capacidades y, sobre todo, fomentando en ellas la tolerancia a la frustración.

“A las niñas hay que mostrarles que es normal y sano caerse, equivocarse o cometer errores y, a su vez, hay que permitir que se levanten solas y afronten las dificultades, siempre y cuando estas dificultades no sobrepasen lo que ellas pueden manejar según su edad y sus capacidades”, explica la psicóloga Bernal.

Expresiones que empoderan y frases que destruyen

El problema está en que, muchas veces, los padres suelen enfocarse en los errores y fracasos de sus hijos y no en sus aciertos. “Estamos acostumbrados a dejar pasar los logros y regañar constantemente por lo negativo, cuando en realidad, deberíamos resaltar los comportamientos positivos con muestras de afecto, aplausos y recompensas”, advierte Bernal.

Una de las claves para empoderar a las niñas desde el hogar, según la experta, parte de los principios de la neurolingüística, es decir, programar el cerebro de las niñas para alcanzar objetivos.

Así las cosas frases como “si sigues así no vas a ser nadie en la vida”, “si no te comportas como una niña bien nadie te va a querer”, “tú no sirves para eso”, “las niñas buenas no se comportan así” lo que hacen es programar al cerebro para que haga exactamente eso y no para evitarlo. En cambio con frases como: “eres valiosa” “vas a cumplir todo lo que te propongas” “eres inteligente y capaz”, “¡ Tú puedes!”, “vas a ser exitosa en todo lo que hagas” etc., logran aumentar la autoestima, la confianza y la seguridad en sí mismas de las niñas.

Así mismo, dice Bernal, las niñas deben escuchar constantemente frases y expresiones de aliento como “te equivocaste, no importa, la próxima vez corregirás el error y lo lograrás”, “así te equivoques siempre te voy a amar”, “eres perfecta tal y como eres, con tus aspectos por mejorar y tus cualidades”, “nunca vas a estar sola, siempre te vamos a apoyar en tus decisiones” o “sé lo que quieras, pero siempre sé lo mejor que puedas ser”.

Ocho pasos para formar a una niña empoderada
  • Trabajar en su autoestima. Formarla para que se quiera, se valore y se respete.
  • Fomentar la seguridad y la confianza en sí misma. Es indispensable que sepa que puede lograr todo lo que se proponga.
  • Apoyar su autoreconocimiento: que se permita ser, sentir y pensar, tal y como ella es.
  • Incentivar que se forme académicamente y que desarrolle sus capacidades, habilidades y destrezas en las disciplinas y áreas que despierten su interés.
  • Trabajar en el desarrollo de sus habilidades sociales: enseñarla a trabajar en equipo, a relacionarse con los demás, a desarrollar su inteligencia emocional y su capacidad de autoregulación de emociones, impulsos y deseos.
  • Enseñarle a manejar y superar conflictos así como a tener tolerancia a la frustración.
  • Promover desde la infancia la equidad de género en la familia y eliminar expresiones que reproducen estereotipos machistas como “no juegues eso porque es un juego de niños”, “calladita te ves más bonita”, “tu hermano sí puede porque él es hombre”, “el fútbol es para los niños”, “esa es una profesión de hombres” y otras tantas.
  • Incentivar la autodependencia y hacerle entender que no necesita depender de nadie para superarse.